Guía de cómo fotografiar en la costa: todo lo que debes saber para hacerlo de forma segura

Seguro que has visto muchas fotografías de paisaje de costa que tienen algo especial que hace que no puedas dejar de mirarlas. Pues sabes lo que tienen en común la gran mayoría de ellas, además de una buena composición: poseen una atmósfera atractiva y transmiten mucha sensación de lugar.

Respecto al primer aspecto, para crear imágenes con atmósfera tus principales aliados son la larga exposición (para generar el efecto seda en el agua) y las luces mágicas del amanecer y el atardecer

Y en lo relativo a conseguir realizar fotografías de costa que transmitan sensación de lugar, es decir, que el observador sienta como si estuviera dentro del agua misma, la mejor técnica suele ser meterse realmente en el agua. 😲

Sí, has leído bien: es necesario meterse con todo el equipo (trípode, cámara, filtros, disparador…) dentro del agua. Bueno, tampoco es que vayamos a nadar, ni muchísimo menos, pero los pies sí que es necesario mojárselos. Ahora te contaré más detalles sobre esto.

Por consiguiente, el objetivo de esta guía es darte una serie de recomendaciones, las que yo sigo, para que puedas realizar fotografía en la costa minimizando los riesgos y, al mismo tiempo, consiguiendo unos buenos resultados.

Efectivamente, estas fotografías pueden resultar espectaculares y de gran belleza, pero no cabe duda de que trabajar en el mar, aunque solo sea cerca de la orilla, supone unos riesgos que no existen en otras localizaciones.

¿Comenzamos? 💪

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¿Por qué es necesario meterse en el agua para hacer una foto?

En una sesión en la costa, si plantas el trípode dentro del agua conseguirás que las fotografías transmitan muchísimo mejor la sensación de lugar, gracias a lo cual tus imágenes podrán tener mucho más atractivo para quien las vea.

Al fin y al cabo, fotografiar es transmitir emociones, ¿no? Pues para conseguirlo es muy importante la elección del punto de disparo. De tal manera, si quieres que el observador se sienta como si estuviera dentro del mar, desgraciadamente la técnica más efectiva para conseguirlo es meterte tú mismo, trípode y cámara en mano, dentro del agua. En este otro artículo te muestro un ejemplo de esto.

Imagen de mi cámara plantada en la orilla durante una sesión de amanecer en la costa.
Imagen de mi cámara plantada en la orilla durante una sesión de amanecer en la costa.

No obstante, en función del lugar en el que vayas a ponerte puede que necesites cierta práctica antes de comenzar a obtener imágenes correctas. Te hablo sobre todo de si fotografías muy cerca de rocas, aunque sean pequeñas, ya que, las olas van a estar continuamente generando salpicones que van a ir directamente a tu equipo (objetivo, filtros, cámara, intervalómetro…). De este modo, debes trabajar muy rápido y siguiendo unas pautas que minimicen el tiempo que la lente o el filtro está expuesto a posibles salpicones de agua.

Quiero comentarte también que me he centrado en la fotografía de costa, porque como vivo en Valencia es lo que más a mano tengo. Sin embargo, la inmensa mayoría de los consejos que te doy aplican exactamente igual si vas a fotografiar en ríos o en otro tipo de fuentes de agua (excepto lo relativo al agua salada).

Intenta que el agua no te llegue por encima de las rodillas

Lo primero que debes garantizar siempre es tú seguridad, así que ponte en sitios en los que te sientas totalmente seguro/a. Ten en cuenta que fotografiar en el mar conlleva una serie de riesgos que en otro tipo de localizaciones no existen: es más fácil caerte, te puedes tropezar con una roca que no ves porque está debajo del agua, te puedes resbalar, una ola te puede desequilibrar, puedes pisar una piedra y esta se puede mover…

Por este motivo, es tremendamente importante que te pongas en lugares donde te sientas totalmente seguro.

Además de la seguridad para ti y para tu equipo, otro motivo para ponerte en lugares tranquilos es que puedes centrarte por completo en la fotografía, ya que, de otro modo, estarás más preocupado de otras cosas en vez de estar centrado/a en los aspectos puramente fotográficos.

Personalmente, utilizo como referencia de seguridad el nivel hasta el que me llega el agua, de manera que me meto en el mar, como mucho, hasta donde el agua me llega por las rodillas. Haciéndolo así me siento totalmente estable, aunque haya ciertas olas. Esto teniendo en cuenta que vivo en Valencia y el mar Mediterráneo es “muy tranquilo”, pero puede que en otros lugares incluso sea conveniente entrar menos. Esto es algo que hay que valorar en cada momento.

Asimismo, ten también en cuenta que al clavar el trípode en la arena la altura de este disminuye, por lo que tampoco es conveniente meterte mucho más profundo, porque si no puedes poner también en peligro la integridad de la cámara (puede llegar a pasarle una ola por encima).

Autorretrato durante una sesión de fotografía en la costa. En este justo momento me está pasando una ola, pero como el agua me llega por las rodillas no tengo ningún riesgo de desestabilizarme.
Autorretrato durante una sesión de fotografía en la costa. En este justo momento me está pasando una ola, pero como el agua me llega por las rodillas no tengo ningún riesgo de desestabilizarme.

Utiliza un vadeador

Para meterte en el agua es muy recomendable utilizar un vadeador, como los que emplean los pescadores, en vez unas botas de agua altas. Con el vadeador puedes trabajar mucho más tranquilo/a al estar totalmente cubierto hasta por encima de la cintura. De este modo, si lo necesitas para encuadrar, podrás agacharte, ponerte de rodillas o, incluso, sentarte en la orilla sin mojarte. El que yo utilizo me costó 60€ en el Decathlon (modelo Caperlan WDS-5).

Autorretrato de Toni Gutiérrez (FotoBulb) tras finalizar una sesión de amanecer, sentado en las ruinas de un antiguo mirador que descansa varado en la orilla de la playa de Puçol
Autorretrato tras una sesión de amanecer en la costa | Nikon D810 | 14-24 f2,8 @ 16 mm | f5 | 13 seg | ISO 50 | WB 6000K | Filtro neutro de 10 pasos + Polarizador

Protege la cámara mientras estés haciendo ajustes

Cuando no estés realmente fotografiando, sino que estés haciendo algún ajuste, intenta siempre que la cámara esté orientada hacia la orilla, para que los salpicones de las olas no caigan sobre el objetivo o los filtros.

Además de los salpicones, en la costa suele haber también cierta brisa que esparce gotitas de agua vaporizada. De este modo, también es una buena práctica orientar la cámara de manera que al objetivo/filtro no le dé el aire del mar de cara.

Un truco que utilizo es que para realizar los ajustes iniciales (colocarme en el punto de disparo, plantar y ajustar el trípode…) suelo llevar la cámara tapada con una bolsa de plástico, de manera que, durante todo ese tiempo, evito los posibles salpicones en el objetivo/filtro.

Imagen del equipo que utilizo para realizar fotografías en la costa, en la que puedes ver, atada al trípode, la bolsa de plástico que empleo para cubrir la cámara mientras estoy haciendo los ajustes (para que no se mojen el objetivo/filtro).
Imagen del equipo que utilizo para realizar fotografías en la costa, en la que puedes ver, atada al trípode, la bolsa de plástico que empleo para cubrir la cámara mientras estoy haciendo los ajustes (para que no se mojen el objetivo/filtro).

Estabiliza muy bien el trípode

Igual que te he comentado que te tienes que sentir seguro pues, una vez garantizado eso, debes conseguir que tu equipo también lo esté. Para ello, lo más importante es que el trípode esté muy bien clavado.

En el caso de que estés en una playa de arena, clava el trípode muy bien hasta que veas que las patas ya no entran más (esto puede ser unos 30 cm o incluso más). De esta manera, aunque haya un poco de olas, la cámara no tendrá ningún peligro de caerse al agua y, además, las fotografías no te saldrán trepidadas durante una larga exposición.

Por otro lado, si el lugar en el que estás es de roca o piedras, intenta de igual forma estabilizar al máximo el trípode. Si estás en un sitio de piedras de canto rodado, siempre es posible clavar algo el trípode. En esos casos, como el trípode nunca llega a quedar igual de estable que al clavarlo en la arena, extremo las precauciones, es decir, nunca pierdo de vista al trípode por si hace algún movimiento extraño.

Imagen de mi equipo durante la captura de una fotografía. En este caso la cámara está bastante cerca del agua porque en este punto las olas no rompían.
Imagen de mi equipo durante la captura de una fotografía. En este caso la cámara está bastante cerca del agua porque en este punto las olas no rompían.

Ten en cuenta el sellado de tu equipo

Aunque no vas a meter la cámara dentro del agua, ni mucho menos, es muy muy probable que reciba algún salpicón que otro, por lo que debes estar seguro/a de que el equipo que empleas tenga un sellado adecuado.

Cámara, objetivo y filtro mojados por los continuos salpicones generados por las olas al romper contra las rocas.
Cámara, objetivo y filtro mojados por los continuos salpicones generados por las olas al romper contra las rocas.

Dicho esto, aunque según especificaciones tu equipo sí que esté sellado, puede que tampoco te atrevas a exponerlo a este tipo de circunstancias (algo totalmente lógico y normal). En ese caso, siempre puedes hacer uso de alguna funda impermeable para cámara y objetivo. Es un poco más engorroso trabajar con ella, pero puede ser una buena alternativa para estar más tranquilo con el equipo, sobre todo al principio de empezar a practicar este tipo de fotografía.

Ten mucho cuidado si necesitas limpiar la lente o los filtros

Este es otro punto importantísimo, ya que, en el mar, además de agua salada hay arena. Por consiguiente, ten muchísimo cuidado si necesitas limpiar el objetivo o los filtros porque te haya caído alguna gota de agua, ya que, puede que lleve también algún granito de arena que puede rayarte lo que limpies.

No obstante, en muchas ocasiones es totalmente necesario hacer una limpieza in situ, ya que, de lo contrario, no es posible continuar haciendo fotos.

Detalle de las múltiples gotas de agua que tiene el filtro. En estas condiciones no se podían hacer fotos, así que tuve que limpiarlo allí mismo con mucho cuidado.
Detalle de las múltiples gotas de agua que tiene el filtro. En estas condiciones no se podían hacer fotos, así que tuve que limpiarlo allí mismo con mucho cuidado.

Si necesitas limpiar el objetivo o un filtro sobre el terreno, te recomiendo que lo hagas de este modo:

  1. Haz una primera inspección visual para tratar de detectar algún posible granito de arena o piedrecita pequeña.
  2. Pasa una bayeta de microfibra seca, de un modo extremadamente suave, por la superficie que necesites limpiar. En el caso de tratarse de un objetivo, pásala desde el centro hacia afuera haciendo círculos. Y si es un filtro, hazlo de arriba a abajo para que el agua caiga. Es muy importante que esta primera pasada con la bayeta la hagas de forma extremadamente suave, ya que, el objetivo no es secar, sino eliminar posibles partículas sólidas.
  3. Finalmente, pasa otra bayeta distinta, también de forma muy suave, para secar la superficie. Personalmente, cuando estoy en este tipo de localizaciones no utilizo la misma bayeta más de una vez, ya que, puede que durante la primera vez que la uses se adhiera a ella algún tipo de piedrecita o granito de arena. De este modo, prefiero llevar muchas bayetas encima a tener que reutilizarlas. Luego, cuando llego a casa, las limpio muy bien con agua y jabón y ya las tengo listas para la próxima sesión.

Revisa y limpia tu equipo al acabar la sesión

Cuando acabes la sesión revisa muy bien todo tu equipo, especialmente los sitios más delicados (juntas o conexiones). Sécalo muy bien con un trapo y déjalo fuera de la mochila unas horas para que la humedad que pueda tener se vaya. Personalmente, antes de meter la cámara y los objetivos en la mochila suelo dejarlos bastantes horas junto a una bolsa de desecante grande (como de las que se utilizan contra la humedad en armarios y trasteros).

Asimismo, si la sesión ha sido en el mar debes ser especialmente meticuloso en la limpieza, ya que, la sal es corrosiva. En estos casos, para eliminar los posibles restos de sal, suelo humedecer con agua dulce el trapo con el que limpio superficialmente mi equipo.

De igual forma, si has metido el trípode en agua salada, cuando llegues a casa, mételo en la ducha y enjuágalo muy bien con agua dulce. Después, déjalo extendido para que el agua que se haya quedado dentro vaya escurriendo.

Igual ahora te puede parecer mucho lío todo esto, pero te aseguro que no lo es tanto y los resultados que se pueden obtener valen la pena.

Dicho esto, si todavía no has fotografiado dentro del agua, te recomiendo que empieces por un lugar tranquilo, ya que, así podrás ir cogiendo práctica y seguridad. Verás como muy pronto le coges el tranquillo. Yo me lo paso genial en este tipo de sesiones. 😊

¿Qué debes hacer si algo se te cae al agua?

Desgraciadamente, aunque hayas seguido todas las precauciones del mundo, a veces hay accidentes. ¿No se te ha caído nunca nada al suelo durante una sesión de fotos? Pues el problema de estar dentro del agua es que cuando algo se cae se moja.

Por ejemplo, durante la última sesión que hice en la costa, el intervalómetro se me soltó del enganche en el que lo suelo colgar y se me cayó al agua. 😰 Obviamente, a partir de ese momento tuve que dejar de utilizarlo y las exposiciones máximas que pude hacer fueron de 30 segundos. Es lo que tiene trabajar dentro del agua, que si algo se te cae pues adiós.

No obstante, si te pasa esto no pienses que está todo perdido. A continuación, te doy una serie de consejos para tratar de “salvarle la vida” a un aparato electrónico . cuando se cae al agua:

  • Sácalo lo más rápidamente posible del agua y quítale inmediatamente las pilas. Esto es absolutamente vital.
  • Si lo que se te ha caído al mar es un pequeño aparato electrónico, cuando llegues a casa trata de desmontarlo lo máximo posible y enjuágalo muy bien con agua dulce (para quitarle la sal).
Momento en el que estoy aclarando mi intervalómetro con agua dulce para quitarle los restos de sal.
Momento en el que estoy aclarando mi intervalómetro con agua dulce para quitarle los restos de sal.

Momento en el que estoy aclarando mi intervalómetro con agua dulce para quitarle los restos de sal.

ATENCIÓN: NO hagas esto nunca con una cámara porque, además de la batería, dentro lleva una pila. Y en el caso de tratarse de un objetivo tampoco lo hagas, porque solo conseguirás que le entre más agua dentro y empeorar el problema.

En estos dos casos, lo mejor es poner los elementos afectados en la posición en la que evacuen la mayor cantidad posible de agua y, cuanto antes, llevarlos a un servicio técnico para que los revisen a fondo.

  • Sécalo muy muy bien antes de volver a ponerle las pilas. En el caso de mi intervalómetro lo tuve tendido varias horas para que escurriera bien toda el agua y, posteriormente, lo tuve una semana junto a una bolsa grande de desecante (como la que se pone para la humedad en armarios y trasteros).
Mi intervalómetro tendido después de haberlo aclarado con agua dulce.
Mi intervalómetro tendido después de haberlo aclarado con agua dulce.
  • Después de todo esto, y estando seguro de que está completamente seco, móntalo de nuevo (si lo has desmontado) y ponle las pilas para ver si funciona.
Mi intervalómetro revivido después de haber caído al mar y haberlo lavado con agua.
Mi intervalómetro revivido después de haber caído al mar y haberlo lavado con agua.

Como puedes ver en la imagen anterior, finalmente conseguí que mi intervalómetro volviera a la vida después de su accidente marino. 🎉

No obstante, te voy a ser sincero: como no estoy totalmente seguro de que en un futuro me dé algún problema y, en este caso, se trata de un accesorio económico (unos 10 € comprándolo por internet), ya me he comprado otro igual. Me gusta estar siempre seguro del funcionamiento de mi equipo.

Aquí concluye esta guía en la que te he contado todas las recomendaciones que sigo yo para disfrutar realizando fotografías en la costa de un modo totalmente seguro. Espero que te haya gustado y que te animes a mojarte un poquito los pies, te aseguro que verás la diferencia en tus fotos. 😉

Y ya sabes, no dudes en escribir cualquier comentario o duda que tengas. Me gustará mucho leerlos y aclararte todo lo que necesites. 

¡Un abrazo!

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Toni Gutiérrez
Toni Gutiérrez
Fotógrafo, creador de FotoBulb e ingeniero de visión artificial
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Jose
Jose
6 meses hace

Espectacular!
Muchas gracias por el gran nivel de detalle que das en todas tus explicaciones.

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